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PANTANOS DE VILLAMARIA

 

SANTUARIO ECOLOGIA

Protección de los Pantanos de Villamaria

 INTRODUCCION:

La convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, conocida también como Convención sobre los Humedales o Convención de Ramsar, de la cual el Perú es país signatario a partir del 30.03.92, fue adoptada en la ciudad de Ramsar (irán) el 12 de febrero de 1971, y entre los múltiples aportes que ésta viene haciendo, destaca la definición de humedal, lo suficientemente amplia con el fin de homogenizar la clasificación de estos ecosistemas caracterizados por su enorme variabilidad.

El Perú a través del Sistema Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (SINAMPE), demostrando su interés por la conservación de estos espacios, ha incluido varios humedales costeros como sitios Ramsar, entre los que se puede citar al Santuario Nacional de los Manglares de Tumbes, el Santuario Nacional de Paracas y la Zona Reservada de los Pantanos de Villa.

La Convención, respecto a la definición de humedal, señala que estos ecosistemas “son extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”. La misma convención, establece que los humedales “podrán comprender sus zonas ribereñas o costeras adyacentes, así como las islas o extensiones de agua marina de una profundidad superior a los seis metros en marea baja, cuando se encuentren dentro del humedal”.

Definición:

En este sentido el humedal de “Villa María” se puede definir como un ecosistema marino-costero templado, que se desarrolla sobre una terraza hidromórfica a 3 m.s.n.m. con pendiente promedio de 1%, y cuyo régimen hídrico depende de la infiltración permanente del río Lacramarca y aguas de regadío, que originan la presencia de cinco sistemas: ribereño, palustrino, estuarino, marino y artificial, en donde se pueden identificar gradientes salinos entre oligosalino a hipersalino y una vegetación hidrófila emergente típica, soporte de una importante diversidad faunística acuática, particularmente avícola.

Ubicación geográfica

El humedal de “Villa María” es un ecosistema complejo. Actualmente ocupa un área aproximadamente de 1, 192 has. Se ubica en el departamento de Ancash, entre los distritos de Chimbote y Nvo. Chimbote, constituyéndose en límite geográfico de éstos. Latitudinalmente se localiza entre los 09º 09´05´´ S y los 78º31´58´ y 78º33´33´ O.

Ciclo hidrológico

Desde una perspectiva física, en el humedal de “Villa María” son la energía solar y la gravedad los factores que, por un lado convierten el agua líquida en vapor, y por otro lado permiten que el agua fluya por la superficie del humedal, se infiltre hacia el acuífero, se acumule en las lagunas, charcos, bañados, y que fluya por el subsuelo hacia el océano. Desde una perspectiva biológica, son los organismos vivos los que incorporan grandes cantidades de agua en sus tejidos y también para sus procesos fisiológicos.

Los principales procesos del ciclo hidrológico son la evapotranspiración, la condensación, la precipitación y el escurrimiento. El primero y el último de estos procesos se realizan en el humedal, y los otros dos fueras de él.

La energía solar es la que ocasiona la evaporación del agua localizada sobre los espejos de agua (río, canales, lagunas, bañados, charcos, estuario, mar, albufera) y del agua ubicada en la capa más superior de los suelos, provistos o no de vegetación. Este proceso es mucho mayor durante el período caluroso (primavera y verano), que durante el período frío (otoño e invierno); siendo los vientos los que se encargan de transportar las masas de aire cargadas de vapor de agua, hacia los Andes, fundamentalmente a las aguas a las cuencas del río Santa y la propia cuenca del río Lacramarca. En estos espacios, parte de este volumen se condensa y forma la lluvia propiamente dicha, parte de la cual cae a la cuenca del río Santa y otra muy pequeña a la cuenca del río Lacramarca, escurriendo por ambos ríos hacia la costa del Pacífico.

Flora

La flora de este ecosistema está constituida por organismos microscópicos (microalgas) y plantas vasculares, unas típicamente hidrofíticas, como las de las lagunas, “totorales”, charcos, pantanos, río, estuario y mar, y otras terrestres, como las encontradas en la barra del río y llanura salina. En otros casos también se encuentran plantas que están perfectamente adaptadas a vivir tanto en biotopos acuáticos y terrestres, como las que constituyen el “gramadal”, “juncal”, “carizal” y “salicornial”

Con relación a las microalgas o fitoplacton, el rango de la variación del número de especies registradas entre hábitat, puede considerarse alto, como atributo de su variabilidad, lo que le otorga mayor importancia al humedal desde el punto de vista de la valoración intrínseca de la diversidad y su valoración futura. Esta variabilidad estaría dada fundamentalmente por el gradiente salino, como el factor más destacable en este ecosistema, ya que es posible registrar entre agua típicamente dulce hasta agua hipersalina, en tanto que la variación intrahábitat estaría debida, además de los niveles de eutrofización y grado de contaminación.

De igual manera, la presencia de euglenofilas en las lagunas, bañados y charcos se debería al aporte de materia orgánica autogénica; en el río debido al arrastre de material detrítico, y en el estuario y ambiente marino debido a la concentración de materia orgánica incorporada por arrastre del río. La mayoría de las bacilariofitas (diatomesas) son generalmente autoauxotróficas y además fotótrofas estrictas, razón por la que se les encuentra en todos los medios, aunque algunas especies se constituyen como indicadores de medios contaminados. Las crisofíceas, dinofíceas y criptofíceas, cuentan con pocas formas aloauxótrofas o heterótrofas facultativas, por lo que son perjudicadas por la contaminación orgánica.

Una particularidad de la diversidad florística en el humedal de “Villa María” es que el área noreste, predominan los árboles, en tanto que el resto del área está dominada por hierbas. Esta distribución de la flora guarda relación con los niveles de humedad del suelo.

Fauna

El humedal de “Villa María” proporciona hábitat temporal o permanentemente para muchas especies de aves, representadas por 94 especies pertenecientes a 78 géneros, 36 familias y 15 Ordenes. De esta manera, las especies más abundantes, en orden de importancias, son: Gallinula chloropus “polla de agua”, fúlica americana “choca”, bubulcus ibis “garza bueyera”, Leucophoyx thula “garza blanca pequeña”, e Himantopus himantopus “cigueñela” o “perrito”

Una gaviota muy común, con tendencia a citadinizarse, es Larus dominicanus “gaviota dominicana”. Se la encuentra durante todo el año en el humedal. Así mismo, el “pato negro” es una especie que también fue registrada en el humedal en número muy reducido. Y muchas más especies que destacan en su género.

Destacar la presencia del Zooplancton (conjunto de organismos microscópicos) que presenta un nivel de variación importante entre hábitat. En condiciones “normales”, son los rotíferos, cladóceros y copépodos, los grupos dominantes del zooplancton, pero sí lo niveles de materia orgánica son importantes, los ciliados y rizoflagelados pueden alcanzar predominio, aspectos que se evidencian para el caso del humedal de “Villa María”. Por otro lado Didinium, Asplanchna y muchos copépodos cazan activamente sus presas, aun cuando la mayoría de los zooplancton registrados filtran su alimento.

Esporádicamente en la llanura sin vegetación, pero con frecuencia en la barra del río, se identifica la presencia de cuatro especies de reptiles (lagartijas), compatible con las características ambientales que presentan estos hábitat, aunque las densidades poblacionales son relativamente bajas.

Valores

Extracción de “totoras”

La “totora” es una de las especies macrofíticas más abundantes del humedal, presente aproximadamente en el 60% del área de las lagunas y charcos de las inmediaciones de las lagunas de oxidación “Villa María” y “Las Gaviotas”, en donde forman los “totorales”. Desde hace mucho tiempo, un grupo importante de artesanos extraen este recurso para la fabricación de esteras, que son destinadas básicamente para la construcción de viviendas rústicas. La extracción de este recurso siempre se llevó a cabo bajo autorización del Ministerio de Agricultura a diversas personas, sin embargo, no se tiene conocimiento de la existencia de un Plan o Programa de extracción de este recurso, lo que origina que esta actividad se practique desordenadamente.

Extracción de “carrizo”

En el humedal de “Villa María” se identifican tres sectores de “carrizal” que viven siendo manejados desde hace algunos años en la producción de esteras, por lo que este recurso adquiere importancia económica. En el área localizada en la inmediaciones de las pozas de oxidación “Las Gaviotas”, un grupo de artesanos, con organización muy precaria, desde hace unos 15 años, hacen uso “racional” del recurso, ya que tienen parcelado el sector, y manejan un programa de cosechas que les permite mantenerse en actividad durante todo el año. Este grupo de artesanos está constituido por hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos, quienes se muestran muy receptivos y están abiertos al cambio, de tal modo que existe una gran oportunidad para que, sobre la base de su organización, se les puede capacitar y fortalecer su estructura organizacional, así como posibilitar la diversificación de sus productos (canastas, souvenir), y la búsqueda de nuevos y mejores mercados.

Extracción de “junco”

En el humedal de “Villa María” existen varias especies de “junco”, sin embargo, es Scrirpus conglomeratus por su relativa abundancia el que ofrece posibilidades de uso racional. Actualmente se le explota a muy baja escala, posiblemente porque la biomasa existente no soporta una extracción más o menos sostenida, y la transformación de este recurso no se realiza en el propio humedal, sino que es trasladado hacia diversos puntos de la ciudad o colocado como materia prima en otras ciudades.

Peces

En el río Lacramarca y las lagunas del humedal de “Villa María” existe un grupo de peces útiles desde el punto de vista de la alimentación humana directa, y otro grupo útil desde el punto de vista ornamental.

Las especies útiles para la alimentación humana son Dormitator latifrons “monengue” y Mugil sp. “lisa”. Muchas personas, niños, jóvenes y adultos, que viven en las inmediaciones del humedal, de modo permanente extraen artesanalmente estas especies para su alimentación diaria. Las cantidades extraídas realmente son bajas, pero ello obedece a que no ha intentado manejar técnicamente estos recursos.

Camarones

Durante los periodos de migración de los camarones hacia el estuario del río Lacramarca, con fines reproductivos (noviembre a febrero, de modo más intenso), mucha gente extrae artesanalmente este recurso con fines de sus usos directo o comercial. Las áreas de extracción son a través de todo el río, razón por la que es difícil hacer una estimación sobre los volúmenes de extracción, pero en lo que no existe duda, es la clara tendencia de que el número de extractores está en aumento. Debido al ciclo biológico de las especies de camarones que habitan el río Lacramarca, y de su importancia en términos de su equilibrio, capturan indistintamente machos y hembras ovígeras.

La extracción es relativamente fácil, debido a las características del río: casi plano, con sustrato de arena, bajo caudal y con escasa vegetación ribereña, lo que hace altamente vulnerable a las especies de camarones. Esta situación se hace más crítica ya que el dragado del río se realiza justo en la época de migración, con doble efecto, y que por un lado se “extermina” las poblaciones y por otro lado altera drásticamente el hábitat.

 

Contaminación

Los factores contaminantes en el humedal de “Villa María” son debidos a efluentes pesqueros, basura domestica y agroquímicos.

Muchas fábricas conducen sus efluentes hacia el río Lacramarca a través de tuberías que atraviesa dicha laguna. Esta instalación consta además de buzones, dos dentro de laguna y uno abierto en la orilla del río.

El efluente de las fábricas consiste en sanguaza, restos de pescado y agua de cola, los que cuando son arrojados dentro de la laguna deterioran el oxigeno disuelto en el agua, incrementan los sólidos en suspensión, restringen la actividad fotosintética del fitoplancton, tapizan el fondo alterando la vida bentónica, propician la actuación bacteriana anaeróbica generando compuestos tóxicos como amonio, amoniaco, nitritos, fosfatos, sulfuros, etc. Los compuestos de nitrógeno y fósforo, por su lado contribuyen con el proceso de eutrofización del cuerpo de agua, entendido como un exceso de producción primaria, y aunque resulte paradójico, acarrea inconvenientes para el equilibrio del ecosistema.

Muchas personas utilizan al humedal de “Villa María” como botadero de basura domestica. Esta es arrojada en las orillas de las lagunas, río y a lo largo de las dos avenidas que atraviesan el humedal, no solo por personas que preceden de las inmediaciones, sino también por personas que llevan estos desechos en vehículos desde lugares distantes. Este tipo de basura está constituida por bolsas y envases de material plástico, papel, cartón, restos vegetales, espuma sintética, costales, aceite, resto de comida, objetos metálicos, vidrios rotos, etc.

Dentro de este contexto, se recomienda la declaratoria del “Humedal de Villa María” como zona natural protegida.

(texto extraído del libro “Diagnostico del humedal de Villa María” del autor Rómulo Loayza Aguilar)